[Útil para quienes no se dan por vencidos]
 
NOTA: este es un post extremadamente largo con detalles específicos para empezar tu negocio. Las personas que no están dispuestas a ejecutar deberían dejar de leer este post. No es una lista fácil de “DIEZ MANERAS MÁGICAS PARA TENER ÉXITO DE LA NOCHE A LA MAÑANA”. Tampoco te diré que eres lo mejor de este universo. Si te gustan las afirmaciones y piensas que las necesitas para obtener el éxito debes irte. No hay secretos ni magia aquí. Hay trabajo. Hay disciplina. Y hay ganas de hacer lo que se debe hacer.
 
[Empecemos]
 
Te despiden.
Renuncias.
O dejas de percibir tu sueldo por quincena.
 
Tus ahorros se acaban.
 
Las cuentas se acumulan.
 
Debes empezar de nuevo.
 
Lo sabes.
 
Crecen tus miedos.
 
No logras resolver el caso. Las dudas crecen cuando te dedicas a sentir el problema en lugar de resolverlo.
Claro que los problemas existen.
 
La realidad no se evade. Se enfrenta. A eso se le llama vivir.
 
Entre la telaraña mental surge una idea.
 
Recuerdas que sabes cocinar tamales. Sí; tamales.
 
Nada de programación.
Nada de aplicaciones.
Nada de iniciar una start up super, hiper, mega avanzada y disruptiva.
 
Sabes cocinar tamales y decides salir a venderlos.
 
En tu bicicleta. En el colectivo. En la banqueta de tu casa. Donde sea.
 
Tienes que iniciar.
En algún momento tienes que iniciar.
Y todos iniciamos desde cero.
 
[No te lo tomes personal]
Tu primer logro es vencer la pena. La pena de vender tamales a los que pasan por la calle. La pena a que te digan “ahorita no”, “no me gustan”, “luego le compro”.
 
Antes te decían “sí, señor licenciado”. Ahora sientes el rechazo. No te preocupes. No te rechazan a ti. Rechazan tu idea. Rechazan tu producto. Rechazan tu proceso de ventas; que por supuesto, es básico. Rudimentario. Nadie nace enseñado. Lo importantes es ejecutar. Y tú lo haces.
 
Ahora eres un vendedor de tamales. Vas de puerta en puerta ofreciendo lo que vendes.
 
[El valor de tu trabajo]
Lo primero que debes hacer es vender. Punto. Las ventas son el combustible de tu negocio. Si no vendes el negocio se muere. La lógica nos dice que entre más barato ofrezcas, más ventas obtendrás. Y vender es lo que buscas. Más debo decirte que los precios bajos no son la mejor estrategia.
 
Los precios bajos castigan constantemente a tu negocio. Un precio bajo genera una baja ganancia. Por lo que siempre tendrás que hacer ajustes y malabares para mantener esos precios.
 
No puedes reinvertir con precios bajos.
No puedes mejorar tus procesos con precios bajos.
 
Walmart y McDonald’s lo hacen. Cierto. Pero son cadenas multinacionales que pueden operar durante años con pérdidas. Tú no. No puedes. Además, siempre habrá alguien que ofrezca precios más bajos que tú.
 
Lo que debes hacer es ofrecer el platillo lo más rápido posible al público. De esta forma obtendrás retroalimentación. De esta manera haces un mini estudio de mercado, anotando las reacciones de las personas.
 
Tal vez las personas te dijeron que les parecía bajo el precio. O muy alto. O que tenía mucha sal. O era muy picante. Toda la información es valiosa. Aunque sean quejas. Tú escucha y anota cada detalle. Y responde cada una de las preguntas. Esa será tu atención al cliente.
 
[El ego es el enemigo]
Tu segundo logro es entender que el ego, es el enemigo.
 
Duele que ahora te vean en tu bicicleta en lugar de tu coche nuevo. Que tus compañeros de la universidad te reconozcan con tu cesto de tamales por la calle. No importa. Recuerda que es el comienzo. Debes seguir.
 
Sigue, aunque no te sientas con la motivación para hacerlo. La motivación está sobrevalorada. Tú lo sabes. Sabes que lo importante es la disciplina para hacer lo que tienes que hacer.
 
Sigue. Sigue vendiendo. Analiza tu proceso. Inyecta mejoras.
 
Forma tu sistema de ventas. Esto es vital. Conozco grandes vendedores que no son capaces de escribir su método. No formes parte de ellos. Sé diferente. Sé elegante. Sé audaz.
 
¿Cómo puedes formar tu proceso de ventas? explicando a una persona el funcionamiento de tu negocio. No te preocupes, nadie te robará la idea. Las ideas sin ejecución valen cero.
 
¿Por qué es de utilidad tu proceso de ventas? Porque algún tendrás que contratar a alguien.
 
Haz las cosas deseando ser grande.
Pronto alcanzas tu tercer logro.
 
[En realidad no vendes tamales]
Entiendes el proceso de las ventas. Entiendes que las personas se acercan contigo porque sienten hambre. Entonces un día, los puntos se conectan: te das cuenta de que en realidad no vendes tamales. Lo que en realidad haces, es ofrecer una solución para un problema específico.
 
Ahora ya tienes algunos clientes satisfechos. Estos poco a poco hablan de ti. Inician la esperada publicidad de boca a boca. La más efectiva y la más tardada. Descubres que puedes combinar tus ventas y ofrecer “paquetes”: un platillo a tantos pesos y por pocos pesos más, te incluyo un refresco.
 
¡Bum!
 
Así es cuando descubres el concepto de “cross selling”.
 
[Arriba]
Ahora ya tienes la seguridad para ofrecer un platillo mejor. Con más ingredientes. Con más calidad. Y con un costo más alto. Por lo que ofreces a tus clientes una segunda y tercera opción. De mayor costo, pero de mayor calidad. Al principio, las personas observaban los precios más altos y no se animaban a probar. Con el tiempo, en base a tu recomendación e insistencia, compran los platillos más caros. Y la satisfacción aumenta.
 
¿Cómo es posible esto?
 
Cuando algo te cuesta más, lo valoras más.
 
Esas personas que probaron tu platillo más económico ahora son clientes que compran el platillo más caro. Así, atender un solo cliente te proporciona una mayor ganancia. A este proceso se le llama “Up Selling”.
 
[¿Y cómo les vas a llamar?]
En un día de inspiración, creas un tamal diferente a lo que has cocinado hasta la fecha. Y te encuentras con el siguiente problema: ¿cómo se lo dices a tus clientes?
 
Tal vez tu nuevo tamal es muy bueno. Pero las personas tienen que saberlo.
 
Tu negocio no cuenta con los datos de sus clientes. Esto tiene que cambiar. No puedes desperdiciar información valiosa. En tu proceso original:
 
1 Los clientes vienen a ti
2 Te compran
3 pero no obtienes el número de teléfono de ellos.
 
Y ellos no tienen forma de contactarte.
 
Cuando eras ejecutivo contabas con tarjetas de presentación. ¿Un vendedor de tamales con tarjeta de presentación? Sí. Eso es. Aunque se lea ridículo.
 
Cuando te encuentras al nivel de todos, lo nuevo fuera del círculo parece ridículo. Cuando te elevas y eliges trabajar en una frecuencia de más alto nivel, lo nuevo se convierte en tu mejor estrategia.
 
Sé diferente. Sé elegante. Sé audaz.
Haz las cosas deseando ser grande.
 
Imprimes tus tarjetas. Das tu número. Ofreces con paciencia cientos de tarjetas en cada una de las órdenes. Te ofrecen imprimir folletos y tu intuición te dice “no lo hagas”. Un folleto termina en la basura. Una tarjeta termina en la cartera. Se guarda, no se tira.
 
Poco a poco haces una lista con los teléfonos de tus clientes. A los que les ofreces tamales por WhatsApp.
 
[Dispara tus recomendaciones (con asteroides)]
Un día observas que la misma energía utilizada para vender una docena de tamales, es la misma energía que utilizas para vender doce docenas.
 
No lo crees. Parece que no es cierto. Sin embargo, lo es.
 
Cuando las personas te preguntan por doce docenas, ya tienen la intención de compra. Ya conocen tu trabajo y se encuentran en disposición de comprar. Lo que tienes que hacer es ayudarlos. Sí, ayudarlos a realizar el proceso.
 
¿Quiere que vaya a su domicilio?
¿Se le hace más fácil pagar por medio de depósito?
¡Claro! Puede darme la mitad ahora y la mitad al entregar el pedido.
Tenga, pruébelos, son del día.
 
De pronto alguien te pregunta por tu página en Facebook.
 
¿Un vendedor de tamales con una página en Facebook? Bueno, experimentemos.
 
Abres tu página y te das cuentas que no tienes que decir. Al principio parece buena idea anunciar los precios de tus platillos. Y hacer varios posts al día con tus promociones. Pero nada. Las personas no llegan. No le dan like y menos comparten tus publicaciones. Entonces te preguntas qué haces mal. Y llegas a una conclusión simple contestando la siguiente pregunta:
 
¿Por qué las personas deben darle like a mi página?
 
Observas que los escritos, fotografías y videos que funcionan, son las que cuentan historias. No aquellas que actúan como si fuesen volantes; publicándose una y otra vez. No. No. No. Eso lo puede hacer cualquiera. Así que decides platicar tu historia. En lugar de hacer lo mismo que los demás, decides documentar el proceso.
 
Compartes con tu audiencia la receta de tus tamales. Parece una locura. Y eso te dicen los demás. Sobre todo, aquellos que no hacen lo que tú haces. Te das cuentas de que más personas llegan a ti porque conocen la limpieza de la cocina en la que trabajas, la calidad de los ingredientes. Incluso por la selfie que te tomaste con tu hija en el parque. La clave para mantener la atención es documentar el proceso. Con la atención, puedes difundir tu mensaje. La atención lleva a las personas a tu negocio.
 
Incluso te atreves a experimentar más. Buscas algunos influencers; personas que cuentan con más de mil seguidores. Les envías un mensaje privado invitándolos a conocer tu producto y les incluyes una oferta tentadora. Casi irresistible. Algunos te contestan. Otros pocos llegan a tu negocio y hablan de ti con su audiencia. Así llegan nuevos clientes.
 
Esto es disparar tus recomendaciones. Es lo mismo a la publicidad de boca a boca, pero con esteroides.
 
Funciona. Por supuesto que funciona. Esto de las ventas en realidad es psicología. Psicología aplicada. Tus clientes son personas. Y las personas se comunican estableciendo lazos de confianza. La venta es uno de los principales actos de confianza. Tú no le compras a cualquier persona los ingredientes para tus tamales. Tú compras en los establecimientos de confianza. Lo mismo sucede con tu cliente. Por lo que ya tienes los primeros pedidos grandes. Ahora comienzan lo que llamo: problemas felices.
 
[Mejor acompañado]
Te planteas la necesidad de contratar a otra persona. Y lo haces.
 
Ya tienes tu primer empleado. Juanita la vecina de la esquina. Que te la recomendó mucho tu tía Juana.
 
Y sucede que te das cuenta de que las cuentas no salen. Verificas y no salen. Llegas a la conclusión de que Juanita se lleva tu producto. Bueno, se lo roba. Te enojas y la despides. Y haces un drama diciendo “ya no hay personas de fiar”.
 
Error.
Te equivocas mi pequeño saltamontes.
Si hay personas honradas dispuestas trabajar contigo.
La clave la encuentras en el proceso de selección.
 
Esto es simple: si pagas con plátanos; contratas monos. Con el perdón de los monos.
 
Le pagas a Juanita tres pesos; Juanita sentirá la necesidad de desquitarse.
 
Aprendes tu lección y dejas de escuchar a las personas que te dicen “hazlo tú solo para que te deje más ganancia”, “mejor solo que mal acompañado”.
 
Solo, avanzas. Acompañado llegas más lejos. Por lo que armas tu proceso de selección.
 
Espera… un proceso de selección ¿para vender tamales? ¡Por supuesto! Recuerda mentalmente a todas las personas que admiras. A todas las personas que se encuentran en el nivel que deseas alcanzar. Todas esas personas elaboraron procesos que los llevaron a la cima. Ellos no se levantan preguntándose si hoy tendrán la motivación. Ellos salen y buscan la motivación en el camino. Ellos siguen los procesos creados y construyen la disciplina necesaria para ejecutarlos.
 
Así que describes, de punta a punta lo que esperas de la persona que deseas encontrar. Y ofreces un sueldo a la misma altura. Y la encuentras. Y sucede la magia. La persona comparte contigo la misma pasión por el buen servicio. La misma pasión de ayudar a los demás con tu producto. Es así como empiezan las grandes historias.
 
Ahora cambia la palabra tamales por el curso, zapatos, mascotas, consultoría que deseas empezar.
 
Y aplica este proceso.
 
Ahora; te presento algo igual de interesante:
 
Te enseñaré CÓMO GANAR $500 PESOS CON UN MENSAJE DE WHATSAPP
 
Voy a obsequiar $500 pesos a quién me envíe el mejor pitch. Me puedes:
 
Pitchear una idea de negocio.
Pitchear para colaborar conmigo en el blog.
Pitchear para contratar tus servicios.
 
Lo que tienes que hacer es:
 
A Compartir este post y
B enviarme tu mensaje a mi WhatsApp, mi número es: +52 1 8341309459 agrega tu nombre completo y tu pitch.
 
PREGUNTAS QUE PUEDAS TENER:
 
¿Qué tan largo puede ser el pitch?
No más de 150 palabras.
 
¿Te puedo llamar por teléfono?
No. Solo responderé mensaje por WhatsApp.
 
¿Puedo enviar un documento?
Nop. Por favor sé concreto. Y no prometas cosas que no puedas hacer.
 
Voy a copiar uno que encuentre en Google…
Ni lo intentes. Me daré cuenta. Voy a tomar en cuenta los originales nada más.
 
¿Puedo enviar varios?
Sí. Pero de diferente tema aplicando el mismo proceso. Un mensaje nuevo con tu nombre y tu pitch.
 
Vivo fuera de México, ¿puedo participar?
Sí. Pero toma en cuenta que los $500 pesos serán convertidos a dólares americanos. Además, los gastos de envío serán descontados del premio.
 
¿Cómo sé que mi pitch es tomado en cuenta?
Primero, cumpliendo con todo lo que escribo. Segundo, te responderé por el mismo medio.
 
¿Qué es un pitch?
Googlealo.
 
Tienes hasta ocho de septiembre (de este año, por supuesto) para participar. Espero tu mensaje.
 

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